Aunque dentro de la picaresca, los productos que nos curan y alimentan, y con los que tenemos contacto diario, pueden suponer fraudes, usurpación de marca engañando al consumidor, manipulación de alimentos y/o medicamentos que pongan en riesgo nuestra salud, venta de alimentos sin esperar los tiempos para que los productos sanitarios no causen daño o caducados, resumiendo, conductas que pueden ocasionar graves lesiones, e incluso la muerte. Los más habituales son:
- Manipulación de alimentos.
- Adulteración de alimentos con aditivos u otros agentes no autorizados o con sustancias infecciosas o gravemente nocivas.
- Fraude alimentario.
- Fabricación, importación, exportación, distribución, venta de medicamentos de uso humano o veterinario o en investigación, sin autorización, deteriorados, caducados, etcétera…
- Elaboración y producción de medicamentos, tanto uso humano, veterinario como en fase de investigación, presentando engañosamente su identificación, composición, dosis, titular de la autorización de comercialización, etcétera…máxime con riesgo para la salud o la vida.
- Elaborar documentos falsos o que mientan en relación a medicamentos.
- Dopaje.