Una de las materias que más sensibilidad social suscita. Ejercemos la defensa y acusación en delitos tan dispares, encuadrado en una relación de violencia machista, como:
- Maltrato habitual, tanto físico como psicológico; en la que las psicólogas forenses con las que colaboramos es parte capital.
- Homicidios y asesinatos (tentativa y consumado).
- Coacciones y acoso.
- Y cualquier otra manifestación de dominio y control del hombre sobre la mujer, penalmente reprochable, o la defensa de que tal situación no es veraz y obedece a otros fines, los cuales no merecen la protección de la Ley Integral, pues al igual que las urgencias de los hospitales, también se dan abusos del instrumento otorgado para la protección de la auténtica víctima.
Hemos de recordar que este tipo de situaciones reprobables, no solo se dan en la esfera de la pareja, desgraciadamente también lo sufren nuestros mayores: padres, abuelos, etcétera (al que, si Dios quiere, llegaremos a su edad) …así como, el fruto de nuestra sangre, es decir, los hijos. Quién no quiere a su sangre, no quiere a nadie.